Efectivos del 061 estabilizaron al paciente y lo trasladaron al Hospital de Torrecárdenas. :: IDEAL

Efectivos del 061 estabilizaron al paciente y lo trasladaron al Hospital de Torrecárdenas. :: IDEAL

La rápida actuación de un trabajador del centro de salud del gimnasio y la ayuda de dos médicos, usuarios del recinto, lograron estabilizar al paciente de 47 años

A J. A. D., un vecino de Almería de 47 años, la mala suerte le hizo sufrir un infarto cuando disfrutaba de una de sus mayores aficiones: la práctica del deporte; pero ‘la buena suerte’ hizo que este hombre, socio de la Asociación de Personas con Discapacidad ‘Verdiblanca’ y conductor de un vehículo adaptado para niños de este colectivo, se desvaneciera en los vestuarios del centro deportivo Ego Sport Center, situado en la avenida Cabo de Gata de la capital.

J. A. D. sufría una parada cardiaca -la tercera de su vida- cuando trataba de abrir su taquilla en los vestuarios del citado centro deportivo. Acababa de salir de la piscina tras nadar durante varias horas, tal y como acostumbra habitualmente. Tras darse una ducha, este vecino de la capital perdió el conocimiento y entró en parada cardiorrespiratoria. Por fortuna, uno de los trabajadores del Centro de Salud perteneciente al gimnasio tardó «menos de un minuto» en socorrer a la víctima. Los trabajadores del centro deportivo, asimismo, activaron el protocolo de actuación tras avisar al Servicio de Emergencias del 061. Y dos usuarios que se encontraban a la piscina, médicos de profesión, también se sumaron a las labores de atención.

Los tres hombres practicaron un masaje cardiorrespiratorio durante varios minutos a J. A. D. Si bien, al observar que había entrado en parada cardiorrespiratoria, el responsable del centro de salud optó por realizar las maniobras de RCP (reanimación cardio-pulmonar) con la ayuda de uno de los tres desfibriladores con los que cuenta el centro. Gracias a ello, J. A. D. pudo mantenerse con respiración y pulso constante hasta la llegada de los efectivos sanitarios del 061 a bordo de una UCI móvil, que terminaron de estabilizar al hombre y lo trasladaron al Hospital de Torrecárdenas.

Según indicaron ayer fuentes del 061, «el paciente pudo salvar la vida gracias a la labor realizada por estos tres hombres y por la existencia de un desfibrilador». Al cierre de esta edición, J. A. D. permanecía en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos de Torrecárdenas.

FUENTE: IDEAL.ES

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