Las palpitaciones del corazón y la fibrilación son síntomas asociados a la cirugía, pero también pueden ser un síntoma sin diagnosticar de vulnerabilidad frente a un posible accidente cardiovascular.

Las palpitaciones del corazón y la fibrilación son síntomas asociados a la cirugía, pero también pueden ser un síntoma sin diagnosticar de vulnerabilidad frente a un posible accidente cardiovascular.

Un 1% de los pacientes que desarrollan fibrilación auricular se ve afectado por una dolencia de esta clase durante el año siguiente, frente al 0,8% de los que no presentan ritmo cardíaco irregular

Los pacientes que durante una cirugía tienen un ritmo cardiaco irregular tienen más riesgo de accidente cardiovascular en el futuro, según ha mostrado un estudio liderado por el doctor del Weill Cornell Medical College en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), Hooman Kamel.

Según los investigadores, aunque las palpitaciones del corazón y la fibrilación son síntomas asociados a la cirugía, también pueden ser un síntoma sin diagnosticar de vulnerabilidad frente a un posible accidente cardiovascular, por lo que «deben ser atendidos».

«Queremos que los pacientes y los médicos sean conscientes de que tener fibrilación auricular después de la cirugía tiene implicaciones a largo plazo y tiene que ser seguido después de la intervención quirúrgica», ha explicado Kamel, cuyo estudio ha sido publicado en JAMA.

Para llegar a estos resultados, los científicos analizaron los datos de más de 1,7 millones de personas que se sometieron a cirugías en hospitales de California entre 2007 y 2011. De todos ellos, 24.711 fueron diagnosticados con fibrilación auricular durante sus estancias en el hospital y 13,952 tuvieron accidentes cerebrovasculares isquémicos en los pocos años después del alta.

Entre los pacientes cuyas cirugías no estaban relacionadas con el corazón, los investigadores encontraron que aproximadamente el 1,5% de los enfermos con diagnóstico reciente de fibrilación auricular en el hospital presentaba golpes en el año siguiente a la cirugías. Eso, en comparación con el 0,4% de los que no desarrollaron fibrilación mientras estuvo hospitalizado.

Asimismo, entre los enfermos que se sometieron a cirugías de corazón, un 1% de los que desarrollaron fibrilación auricular sufrió accidentes cerebrovasculares durante el año siguiente, en comparación con aproximadamente el 0,8% de los que no desarrollaron el ritmo cardíaco irregular.

Después de ajustar los factores que pueden influir en el riesgo de ictus de los pacientes, los investigadores encontraron que aquellos que desarrollaron fibrilación auricular durante sus estancias en el hospital para una cirugía no relacionada con el corazón tenían el doble de riesgo de tener accidentes cerebrovasculares durante el año siguiente.

Finalmente, entre los pacientes de cirugía cardiaca, el desarrollo de fibrilación auricular durante la estancia hospitalaria provocó un riesgo de ictus de hasta el 30%.

FUENTE: JANO.ESJAMA (2014); doi:10.1001/jama.2014.9143 

X