La presencia de un desfibrilador en en instalaciones deportivas es primordial.

La presencia de un desfibrilador en en instalaciones deportivas es primordial.

La mayor parte de los aparatos están ubicados en edificios de propiedad pública. Su presencia en instalaciones deportivas es primordial.

El fallecimiento del jugador del Sevilla Antonio Puerta o del españolista Dani Jarque arrojaron luz sobre una causa de muerte relativamente común, aunque a la vez bastante desconocida. La muerte súbita afecta tanto a deportistas de élite, valgan los citados ejemplos, como a personas que llevan una vida más sedentaria.

Cada año, la muerte súbita se cobra unas 400 vidas en Aragón. Se inicia con un episodio de pérdida de conocimiento y alrededor de una o dos horas después se certifica la defunción. Es una muerte natural debida, en la mayor parte de los casos, a causas cardíacas. Muchas de ellas se podrían evitar con la presencia de un desfibrilador y la rápida intervención por parte de alguien con una mínima instrucción.

Según los registros oficiales, en Aragón hay un total de 119 desfibriladores semiautomáticos en espacios y establecimientos no sanitarios de acceso público. Algo menos de la mitad están en la provincia de Zaragoza (49), en la de Teruel hay 37 y en la provincia de Huesca se encuentran un total de 33. La mayoría se han ido colocando a lo largo del último lustro.

Sin embargo, la mera instalación de un desfibrilador no asegura la supervivencia de la víctima. Así lo explica el doctor aragonés Pedro Manonelles, coordinador del Registro Nacional de Muerte Accidental y Súbita en Deportistas y presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte: «El que haya un desfibrilador a mano es importante, pero al final no es garantía de que la persona viva. Depende de más factores, como que haya alguien cerca que sepa usarlo».

Asimismo, el cardiólogo destaca que resultan especialmente relevantes «otros procedimientos básicos como las técnicas de respiración», por lo que se pone en evidencia la necesidad de impartir cursos de primeros auxilios a los responsables de instalaciones con un gran tránsito de personas en las que haya instalado uno de estos aparatos.

¿Obligatorios en el deporte?

Los equipos aragoneses de Tercera División han recibido a lo largo de la presente temporada los desfibriladores que la Federación Española de Fútbol obliga a tener a todos los clubes que militan en esta categoría.

La nueva Ley del Deporte de Aragón valora la posibilidad de dar un paso más, haciendo obligatoria la presencia de esta tecnología en todos los recintos deportivos de la Comunidad.

La realidad, de momento, está muy lejos de lo que podría marcar la norma. De hecho, en lo que va de año se han registrado al menos dos casos de muerte súbita en sendos polideportivos que no estaban equipados con desfibrilador.

FUENTE: HERALDO.es

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