El rápido inicio de maniobras de reanimación cardiopulmonar y el contacto inmediato con los servicios de emergencia es fundamental para evitar la aparición de lesiones neurológicas irreversibles

El rápido inicio de maniobras de reanimación cardiopulmonar y el contacto inmediato con los servicios de emergencia es fundamental para evitar la aparición de lesiones neurológicas irreversibles

La causa más frecuente de parada cardíaca en la población adulta es el infarto de miocardio. El rápido inicio de maniobras de reanimación cardiopulmonar y el contacto inmediato con los servicios de emergencia es fundamental para evitar la aparición de lesiones neurológicas irreversibles. Las nuevas terapias con enfriamiento del paciente durante las 24-48 horas tras una parada cardíaca han demostrado mejorar el pronóstico y la recuperación de estos pacientes.

Hasta en el 80% de los casos la arteriosclerosis coronaria y el infarto son los causantes de una parada cardíaca. En el momento de la parada, el tiempo de reacción es fundamental, puesto que el inicio rápido de maniobras de reanimación y la atención sanitaria precoz son los factores más importantes para evitar la lesión neurológica. La educación sanitaria a la población es fundamental para asegurar que cualquier persona en la vía pública sea capaz de reconocer una parada cardíaca e iniciar las maniobras que pueden salvar la vida al paciente mientras llega la atención médica.

A pesar de la realización de todas estas medidas, la mortalidad continúa siendo muy elevada. El daño neurológico, derivado de la falta o la disminución del flujo sanguíneo cerebral por la ausencia de eyección sanguínea del corazón hasta el inicio de las maniobras de reanimación cardiopulmonar, es la causa principal de mortalidad en los pacientes que sobreviven a una parada cardiorrespiratoria. Entre los que sobreviven, las secuelas neurológicas pueden ser muy graves, e incluso responsables de  un estado vegetativo crónico.

Además de mejorar la educación poblacional para saber reaccionar en estas situaciones y de conseguir una mayor y más veloz capacidad de respuesta por parte de los servicios sanitarios, en los últimos años se han ideado métodos terapéuticos para minimizar el daño neurológico derivado de las paradas cardiorrespiratorias mediante el llamado “enfriamiento terapéutico”.

Este procedimiento consiste en bajar la temperatura corporal del paciente que ha sufrido una parada cardíaca hasta 32-34ºC durante las 24h posteriores a la parada, y se realiza ya de  forma rutinaria en cada vez más hospitales. Al generar un enfriamiento artificial de estos pacientes, se disminuyen las demandas energéticas del sistema nervioso, facilitando la reparación de las células nerviosas dañadas por la falta de flujo sanguíneo cerebral en esas primeras horas cruciales.

Los primeros estudios realizados para evaluar la eficacia de este tratamiento han demostrado resultados prometedores, que ayudarán a disminuir las consecuencias fatales de las paradas cardíacas que se presentan en la vía pública y que llegan a nuestros hospitales. El trabajo investigador debe continuar para mejorar la supervivencia y la recuperación de las funciones cerebrales a largo plazo en estos pacientes.

Bibliografía:
  • Penela D, Magaldi M, Fontanals J, Martin V, Regueiro A, Ortiz JT, Bosch X, Sabaté M, Heras M. Hypothermia in Acute Coronary Syndrome: Brain Salvage Versus Stent Thrombosis? J Am Coll Cardiol. 2012 Dec 13. pii: S0735-1097(12)05520-9. doi: 10.1016/j.jacc.2012.10.029.
  • Sunde K. Therapeutic Hypothermia in Cardiac Arrest. Rev Esp Cardiol. 2012 Dec 19. doi:pii: S0300-8932(12)00600-8. 10.1016/j.recesp.2012.10.005.

 

FUENTE: forumclinic / Autor: Marta Farrero

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