Las estatinas son actualmente el grupo de fármacos más utilizado para reducir el colesterol

Las estatinas son actualmente el grupo de fármacos más utilizado para reducir el colesterol

Expertos recuerdan que tanto las guías europeas como, más recientemente, las americanas, indican que estos fármacos son la primera opción para reducir el riesgo cardiovascular de los pacientes con colesterol elevado.

Las estatinas son actualmente el grupo de fármacos más utilizado para reducir el colesterol y, según el presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), José Ramón González-Juanatey, su uso desde hace años ha sido clave para que en los últimos 30 años se haya logrado reducir a la mitad la mortalidad por infarto.

El Dr. González-Juanatey se expresó así durante el encuentro de la SEC y la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) organizado este fin de semana en Málaga, para debatir la importancia de estos fármacos en el control de la hipercolesterolemia.

Tanto las guías europeas como, más recientemente, las americanas, indican que estos fármacos son la primera opción para reducir el riesgo cardiovascular de los pacientes con colesterol elevado y, en muchos casos, de todos los pacientes con riesgo cardiovascular alto.

El presidente de la SEA, Juan Ascaso, destacó cómo gracias a estos fármacos se han disminuido “claramente” los episodios cardiovasculares y la mortalidad cardiovascular. “Una reducción de 39 miligramos/decilitro (mg/dl) de colesterol LDL lleva a una reducción de un 23% de la enfermedad cardiovascular, y esta reducción se da en todo tipo de pacientes”, aseveró.

En relación con su uso, el presidente de la SEC ha reconocido que todos los pacientes, cuando ingresan en el hospital debido a un episodio cardiovascular, deberían recibir una estatina de alta potencia y de forma indefinida.

También “la mayoría de los pacientes diabéticos también deberían recibir una estatina para lograr que sus niveles de LDL se reduzcan por debajo de los 70 mg/dl, y en el resto de pacientes con factores de riesgo dependerá de su nivel de LDL”, añadió el presidente de la SEC.

Diferencias entre las guías europeas y las americanas

Por otro lado, en el encuentro de este fin de semana se abordaron los pros y los contras de las indicaciones que establecen las nuevas guías americanas sobre el tratamiento de la dislipemia, definidas por el American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA), que presentan ciertas divergencias con las guías europeas, acordadas por la European Society of Cardiology (ESC) y la European Atherosclerosis Society.

La discrepancia radica en que las guías europeas establecen niveles de LDL a partir de los cuales hay que tratar al paciente y objetivos de LDL que hay que alcanzar y, por el contrario, las guías americanas se basan en el riesgo de cada paciente, con independencia de los objetivos de LDL.

En este sentido, Acaso subrayó que “en el fondo ambas guías dicen lo mismo pero desde diferentes puntos de vista”. Las guías europeas se centran en lograr objetivos de LDL, mientras que las guías americanas olvidan los objetivos de LDL y se basan en conseguir un descenso del LDL de más del 50% en los sujetos de alto riesgo y de entre el 30 y 50% en los pacientes de riesgo moderado”.

FUENTE: JANO.ES / SEC

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