La Policía Local de Canet de Mar es un ejemplo evidente de la utilidad de los desfibriladores portátiles después que los agentes salvaran la vida a una persona.

El pasado 26 de septiembre, una patrulla fue alertada por un incidente en el que un hombre de 54 años había sufrido una parada cardiorespiratoria y se encontraba en estado inconsciente y sin respiración.

La formación de los agentes les permitió hacer uso del desfibrilador y gracias a las maniobras de reanimación y a los primeros auxilios, lograron reanimar a la víctima y estabilizar sus constantes vitales. Con posterioridad, el servicio del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) trasladó al enfermo en helicóptero hasta el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona.

Desde el mes de mayo de este año la totalidad de de los agentes de la policía local están formados en Soporte Vital Básico y autorizados para la utilización de desfibriladores. El cuerpo policial dispone desde dos equipos DEA que forman parte de la dotación de cada vehículo patrulla para poder ser aplicados en estos casos.

 

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