Antonio San Juan ratifica que no se usó ni adrenalina ni desfibrilador

Antonio San Juan ratifica que no se usó ni adrenalina ni desfibrilador

Dos sanitarios del Samur testificaron el pasado 30 de abril ante el juez que investiga el caso Madrid Arena, Eduardo López Palop, sobre la polémica actuación sanitaria del doctor Simón Viñals, responsable del servicio médico privado contratado por los organizadores de la fiesta. Abdón Núñez, el abogado de la familia de Belén Langdon, la única menor de edad de las cinco víctimas mortales, ha dado cuenta de lo explicado por Antonio San Juan, jefe del operativo del Samur que actuó aquella noche.

Siempre según Núñez, San Juan también ha sostenido ante el juez y los abogados de las partes que, cuando llegaron los efectivos del Samur, las tres jóvenes que se encontraban en la enfermería y que finalmente perdieron la vida no estaban siendo atendidas. San Juan ha declarado que no se utilizó adrenalina para reanimar a las chicas, en contra de lo dicho por Viñals, ni tampoco se usó el desfibrilador con el que en teoría contaban. En todo caso, ha explicado que las inyecciones de adrenalina, para que surtan efecto, deben ponerse a través de una vía directamente en vena y no muscular, como supuestamente hizo Viñals.

En cuanto al desfibrilador —Viñals dijo en la comisión de investigación municipal que disponía de este aparato, pero ante el juez admitió que lo había cogido de una UVI móvil del Samur— estaba «apagado y encima de una silla», ha declarado San Juan, que ha cargado las tintas contra Viñals, El doctor estaba «en la puerta de la enfermería», momento en el que dijo al Samur: «Toda la noche atendiendo a borrachos y ahora me traen esto».

Este responsable del Samur ha asegurado que tan solo se les hizo «masaje cardiaco corto» y no los 30 minutos aconsejados y que además «no estuvo bien hecho». Y no lo hizo Simón Viñals ni tampoco su hijo, sino un conductor de una ambulancia privada de las contratadas por la empresa. Según Núñez, San Juan está explicando de manera muy «profesional, honesta y detallada» cómo se hace una reanimación cardiopulmonar o RCP. Para hacer este masaje se requiere mucha fuerza y San Juan ha dudado de que Viñals la tuviera.

Otro detalle de relevancia que ha aportado el responsable del Samur es que las tres chicas estaban vestidas, cuando según su testimonio no se puede hacer una RCP con ropa. En cuanto a Carlos Viñals, que formaba parte del equipo médico junto con su padre a pesar de que es funcionario, San Juan ha dicho que este estaba «en un lateral» de la enfermería con un ambú (aparato utilizado para las maniobras de reanimación) y «sin hacer nada».

Lo dicho por Sanjuan, cuya declaración ha terminado para dar paso a la de Ervigio Corral, director del Samur, está en la línea de lo declarado por  el director de Emergencias y Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid, Alfonso del Alamo, quien aseguró ante el juez el 19 de marzo, al igual que manifestó en la comisión de investigación, que nadie avisó al Samur con antelación, por lo que no se pudo preparar con antelación ningún dispositivo preventivo. Según Del Alamo, efectivos del Samur encontraron en la sala botiquín al equipo médico contratado por la organización sin aplicar técnicas de reanimación avanzada a tres de las víctimas.

FUENTE: El País

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