Curso de SVB y DESA en Madrid el 5 de abril 2014

Curso de SVB y DESA en Madrid el 5 de abril 2014

Sigue abierta la matriculación para el Curso de Soporte Vital Básico y Desfibrilación que se impartirá proximamente en Madrid, el día 5 de abril de 2014, con una duración de 8h y la homologación de la Semicyuc y el Plan Nacional de RCP. No esperes más para inscribirte… en tus manos puede estar salvar una vida!!!

PÁGINA DEL CURSO / INSCRIPCIÓN

En qué consiste la RCP.

La Reanimación Cardio-Pulmonar o RCP básica es el conjunto de medidas que el reanimador puede realizar con su propio cuerpo, sin recurrir a elementos externos, ante una parada cardio-respiratoria.

Es muy dificil que consiga recupear la PCR, pero permite mantener la circulación y oxigenación cardiaca y cerebral, lo que evitará el posterior daño cerebral o la muerte, y favorecerá que las medidas posteriores sean efectivas.

Su algoritmo consta de una serie de pasos, que se pueden resumir en la regla ABC.·A (Airway) Aproximación y apertura de la vía aérea.

  • A (Airway) Aproximación y apertura de la vía aérea.
  • B (Breathing) Ventilación.
  • C (Circulation) Circulación.

Aproximación y comprobación del nivel de consciencia

El primer paso fundamental en la RCP Básica es garantizar nuestra seguridad, la de la víctima y la de cualquier testigo. Antes de actuar, hemos de tener la seguridad de que tanto la víctima y los testigos, como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro.

Tras comprobar que la seguridad del entorno está garantizada, hay que comprobar la consciencia de la víctima.

Para valorar si la persona se encuentra consciente o no, se le agita por los hombros y se le grita (“¿se encuentra bien?”), y se observa la respuesta.

Si la persona responde habrá que valorar su posición y la necesidad de ayuda.

Si la persona no responde, es que está inconsciente, por lo que pediremos ayuda al entorno inmediato gritando (“¡ayuda!”), y continuaremos con el resto de los pasos, procediendo a la apertura de la vía aérea.

Apertura de la vía aérea

Se colocará a la víctima tumbada boca arriba con brazos y piernas estiradas sobre una superficie dura.

Tras comprobar que se encuentra inconsciente, se procederá a abrir la vía aérea mediante la maniobra frente-mentón.

Con una mano en la frente incline suavemente la cabeza hacia atrás. Con la yema de sus dedos bajo el mentón de la víctima, elévelo para abrir la vía aérea.

La apertura de la vía aérea permite, en ocasiones, el reinicio de la ventilación de forma espontánea, por ello, tras abrir la vía aérea procederemos a la comprobación de la ventilación.

Comprobar ventilación

Manteniendo abierta la vía aérea, se comprueba si la víctima respira normalmente.

Para ello nos agachamos a la altura de la cara, y vemos, oimos y sentimos (VOS) la respiración durante un máximo de 10 segundos. Vemos el movimiento del pecho, oimos en la boca de la víctima los ruidos respiratorios y sentimos el aire exhalado en la mejilla.

Si la persona respira la colocaremos en posición lateral de seguridad y avisaremos a los sistemas de emergencia comunicándoles la situación. Debemos recordar que la situación de las víctimas siempre es dinámica, por lo que evaluaremos la consciencia y la respiración de forma periódica.

Si la persona no respira o presenta boqueadas agónicas activaremos al sistema de emergencias llamando al 112. En los primeros minutos tras una parada cardiaca una persona puede realizar respiraciones o boqueadas agónicas, también conocido como “gasping”, hasta en un 40% de los casos de PCR, no considerándose como eficaces. Por lo tanto, si una persona presenta una respiración agónica lo consideraremos como no efectiva, e iniciaremos las maniobras de reanimación. Si hubiera dudas sobre si la persona respira de un modo normal o no, actúe como si no fuera normal.

Llamaremos al 112 para pedir ayuda de la forma más precisa posible.

Si hubiera dos reanimadores, envíe a alguien a activar el Sistema de Emergencias y para buscar y traer un DESA si está disponible, y comience con las maniobras de RCP básica.

En el caso de que sólo hubiera un reanimador, procederíamos a realizar la llamada al 112 y seguidamente comenzaríamos con el masaje cardiaco.

Circulación

Si la víctima no responde, no presenta respiración y por tanto no tiene signos de vida, se iniciarán maniobras de RCP, combinando las compresiones torácicas y las ventilaciones de rescate en una relación de 30:2.

Arrodíllese al lado de la víctima.

Comience el ciclo de RCP con el masaje cardiaco.

La elección correcta del punto de aplicación y la colocación de las manos y compresión adecuada hacen que el masaje cardiaco sea más efectivo.

Coloque el talón de una mano en el centro del pecho de la víctima, que es la mitad inferior del hueso central del pecho de la víctima o esternón. Este punto suele coincidir generalmente con la altura de las mamilas.

Coloque el talón de la otra mano paralelamente, sobre la mano situada en el centro del pecho.

Entrelace los dedos y asegúrese de que no aplica la presión sobre las costillas de la víctima.

Extienda los brazos de forma perpendicular sobre el pecho de la víctima y, con los brazos rectos, comprima el esternón al menos 5 centímetros, no más de 6.

Deje de comprimir para que el pecho se pueda elevar. Debemos permitir que el tórax se expanda completamente después de cada compresión. El tiempo de compresión debe ser igual al de descompresión.

Es muy importante que únicamente la parte trasera de la palma se apoye en el pecho de la víctima, así como que los brazos estén perpendiculares.

Si hay más de un reanimador, el otro deberá sustituirle cada 2 minutos para evitar la fatiga y el deterioro de la calidad de las compresiones.

El ritmo será de 100 compresiones por minuto (pero no más de 120), intercalando 2 insuflaciones cada 30 compresiones.

Para realizar las insuflaciones abra la vía aérea con la maniobra frente-mentón, pince la nariz de la víctima, selle su boca con los labios e insufle aire suavemente durante un segundo aproximadamente. Mientras esté realizando las insuflaciones deberá observar la elevación del pecho.

Repita esta técnica en dos ocasiones. Esto no deberá llevarle más de 5 segundos. Si no consigue ventilar no pierda tiempo y pase a efectuar las compresiones torácicas. No debemos intentar más de dos insuflaciones cada vez.

Hay que tener en cuenta que lo fundamental es minimizar las interrupciones en las compresiones torácicas.

Continúe con el masaje cardíaco y las ventilaciones hasta que:

  • Acuda la ayuda especializada y lo reemplace
  • La víctima muestre signos de vida
  • El reanimador esté exhausto
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