¿QUÉ SON LAS CONVULSIONES FEBRILES?

Son convulsiones causadas por fiebre. Es un síntoma neurológico que aparece súbitamente pero es pasajero.

Durante las convulsiones febriles, los niños a menudo pierden la conciencia y se estremecen, moviendo las extremidades en ambos lados del cuerpo.

Menos comúnmente, el niño se vuelve rígido o tiene contracciones en una sola parte del cuerpo, tal como en un brazo o una pierna, o en el lado izquierdo o derecho solamente.

La mayoría de las convulsiones febriles ocurren durante el primer día de la fiebre en el niño.

¿Qué debe hacerse con un niño con convulsiones febriles?

Permanecer calmados observando y protegiéndole como se ha descrito en el capítulo anterior. Una vez finalizada la convulsión, el niño debe ser llevado a su médico para determinar el origen de la fiebre (especialmente si el niño muestra los síntomas de cuello rígido, letargo extremo o vómitos abundantes).

¿A que edad suelen darse las convulsiones febriles?

Entre los 6 meses y los 5-6 años; más frecuente a los 2 años. Todo niño que sobrepase estos límites tanto por debajo como por encima, precisará de un estudio neurológico que descarte algún tipo de epilepsia.

¿A qué se debe una convulsión febril?

Aparte de la FIEBRE, existe una predisposición individual, es decir, niños con mayor tendencia a tener convulsiones en presencia de fiebre. Esta predisposición se debe a que alguno de sus progenitores haya tenido convulsiones febriles cuando era pequeño.

La fiebre puede tener distintos orígenes: las infecciones (causa más frecuente), la deshidratación, el golpe de calor (en verano), etc.

¿Qué infecciones productoras de fiebre producen más frecuentemente convulsión febril?

Son las infecciones de tipo catarral. Incluso la fiebre procedente de la vacunación es capaz de producir convulsión febril.

¿Cómo se manifiesta una convulsión febril?

En primer lugar suele aparecer con fiebre de más de 38ºC (medidos en axila). Lo habitual es que la convulsión aparezca en el momento en que sube la fiebre o en el momento en que baja bruscamente (tras tratarlo con un antitérmico potente).

¿Son siempre banales las convulsiones febriles?

En la mayoría de los casos sí. No obstante, para saber diferenciar una convulsión banal de otra que no lo es, los pediatras se fijan en 4 cosas:

  • Duración
  • Número de convulsiones febriles acontecidas en el mismo proceso febril
  • Si son generalizadas (afecta a todo el cuerpo y se pierde la conciencia) o parciales.
  • Tiempo de recuperación tras la convulsión.

 

¿Puede volver a repetirse una convulsión febril en las próximas infecciones que vaya a padecer el niño en su vida?

Si, a esto se le llama recurrencia. Estas recurrencias son más frecuentes el primer año tras la convulsión febril inicial y aún más frecuente cuanto menos años tenga el niño.

¿Cuándo desaparecerá la tendencia a tener convulsiones febriles?

Antes de los 5-6 años debe haber DESAPARECIDO esta tendencia; en caso contrario, deberá estudiarse.

¿Hay un tratamiento preventivo?

Sí. Lo mejor es tratar la fiebre con antitérmicos suaves y medidas físicas evitando los ascensos o descensos bruscos de la temperatura. También suelen prescribirse, de forma preventiva, antitérmicos tras la administración de las vacunas para evitar la aparición de fiebre.

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